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miércoles, 13 de abril de 2011

26 años de Mxi



Cumplir años es hacerse grande, más viejo, es mirar atrás y decir “mirá todo lo que he hecho” o pensar, “bueno viene otro año mejor”. Algunos apagan velitas, otros prefieren un par de abrazos de amigos y hay unos que las arrugas les sientan bien.


Pero el tiempo pasa y se van dejando huellas, caminos recorridos, historias que contar. Este 2011 Mxi cumple 26 años: 26 años de chivos, entrevistas, crítica, discusión, de estudiantes aprendiendo, de llenar espacios, de dar voz, de crear.


Hemos tratado de ser un programa diferente, que desde la Universidad de Costa Rica, discutimos como lo hacemos en las aulas y salimos a las calles cuando hay que defender causas justas. Hemos apoyado la música nacional, que como nosotros hace las cosas con las uñas, pero con muchas ganas y fuerza.


No tenemos queque ni piñata, pero celebramos; y ¿qué mejor forma de hacerlo que con música? Porque somos eso, la guitarra que suena, los bolillos haciendo la cuenta regresiva, la gente coreando, el sudor que baja de la frente en medio tumulto, el mosh, la energía de gente viviendo la música, creyendo en algo y haciéndolo grande.


Por eso Mxi este viernes tiene su concierto de aniversario, para darle un regalo al público que ha estado con nosotros durante todos estos años. Acá estamos con las puertas abiertas, mirando atrás y adelante, porque quedan muchos chivos, muchas bandas, muchos temas…. Invitados a que lo vivan con nosotros.

domingo, 16 de enero de 2011

La música gratis sí tiene precio


Imagen tomada de aquí


Muchos critican a las fiestas de Palmares: que es un gentío, que es el espacio para tomar licor hasta vomitar en una acera, que es super chiva para ir a socializar, para ligar, para bailar todos apretados…. Pero bueno, también es uno de los pocos espacios donde se le da a la gente conciertos internacionales gratis, música de calidad sin que la gente tenga que pagar, ¿suena bien, no? Al fin de cuentas, ¿no es eso lo que nos hace falta? Tener nuestro propio Rock al Parque, que la gente disfrute de buena música, porque se la merece.

Este año el regalo era Calle 13, que con un nuevo disco recién salido del horno, que a mi parecer sabía bien bueno, se convertía en una oferta bastante tentadora para muchos. Cuando uno piensa en concierto masivo, claro que va preparado para tumultos, que le quiten el campo, que un mae grande le tape, que va a haber algún borracho necio, pero uno se lo aguanta. Palmares implicaba todo eso, pero por Calle 13 uno se aventura.

Entonces uno llega tempranito, cuando había apenas alrededor de 100 personas en la fila y se emociona porque ya uno se imaginaba frente a la tarima estirando la mano para dársela a Residente. Llega más gente y nada que abren, pero igual tenemos nuestro campo asegurado. Varias horas después, abrieron las puertas por fin, pero la fila no camina. Y entonces uno se empieza a preguntar que qué está pasando, que fijo están revisando mucho como medida de seguridad. Pero no, cada vez hacía más calor, estábamos más pegados y uno veía caras al lado que no estaban ahí a las 10 de la mañana. Sí, se estaban colando (cosa que siempre pasa) pero eso ya era insoportable. Era verdaderamente increíble el irrespeto, el salvajismo; ver a “maes” bien “mamulones” algunos que uno hasta ve ahí en San Pedro en la U, metiéndose en la fila y estrujando a varias muchachas contra una cadena o la malla (yo incluída), gritando pendejadas, tirando al aire galletas (porque las estaban regalando) y coreando el tan conocido “hijueputa”. Una estampida de gente y la policía y guardas de seguridad parados con sus cascos en la calle sin tan si quiera inmutarse.

“Prefiero no ver a Calle 13 que morir asfixiada contra una malla”, pensé y decidimos salirnos a como pudimos de ese tumulto. Y ya con un poco más de aire y subidos en unas gradas se veía ese mar de gente hambrienta, no de música ni de emoción pre-concierto (aunque claro de fijo había excepciones), sino de entrar, porque ese era el último fin, no importaba llenarse de vomitada en la fila ni salir ensangrentado, era un concierto gratis con “buenas birras”, ah pero ¿quiénes son los Garbanzos?

Es como esos bufetes de hotel todo incluído, donde la gente llena el plato y come sin hambre, porque “es gratis”. Pero no, al parecer sí hay un precio.

¡Qué desilusión! ¿Será que no estamos preparados para poder hacer eventos de este tipo? ¿Por qué tiene que ser Palmares diferente al concierto gratis de Fito en la Sabana? ¿La música no puede ser una fiesta sana (sin que el licor tenga nada que ver)? ¿O será que la palabra “gratis” vuelve locos a muchos?



Nota: ya en la noche cuando había pasado el tumulto logré entrar al área de conciertos y pude agarrar buen campo. Muy buen show el de Calle 13, a pesar del sudor, los golpes la cuasi-asfixia, se disfrutó de buena música (3 temas del último disco y un repaso por sus éxitos más importantes), además de Residente dando sus mensajes políticos de “amigo del pueblo”, crítica social y pachanga.
Aquí les dejo el setlist:
1. Baile de los pobres
2. Nadie como tu
3. Vamo’ a portarnos mal
4. Pal norte
5. Beso de desayuno
6. Cumbia de los aburridos
7. Ven y critícame
8. Tango del pecado
9. Calma pueblo
10. La jirafa
11. Se vale todo
12. Hormiga brava
13. La perla
14. Fiesta de locos
15. Atrévete (encore)

domingo, 12 de diciembre de 2010

Más y más de Kinky


El rock latinoamericano son tambores, trompetas, brincos, protesta, guitarras; es gente coreando, energía. Es Molotov, Cerati, Bersuit, Cafeta, Los Prisioneros… y ahí sigue la lista. Pero el rock es insaciable, se fusiona y ve dar frutos de esa mezcla.Ya no estamos en los noventas, ya pasó la época disco, el glam rock se quedó en los vinilos…y no es muerte, porque todo esto revive, se transforma, bandas nacen y se van fugaz, otras se quedan, y para rato.


Algo de eso es Kinky. Una banda con una corta carrera que ha sabido hacerlo bien. Si bien no están entre las 100 mejores canciones del rock latinoamericano, están en mi lista de favoritos (y yo se que de otros cuantos). Después de su fugaz presentación en Palmares de 2009, tuvimos que esperar casi 2 años para tener el concierto que nos merecíamos.

A las 11:47 empezó la gente a bailar hasta quemarse. Salieron al escenario Ulises, Carlos, Omar, César y Gil con un excelente show de luces y ganas de poner el público a saltar. Ya con Mexican Radio empezaron a dejar en claro que Kinky no es una banda que piensa en pequeño, sino una mezcla de ritmos exquisita capaz armar una pieza digna de romper el piso a brincos o bailando “zapateado”, como dijo Gil.

Cada uno de los instrumentos tenía una cámara que proyectaba imágenes en vivo a una pantalla gigante combinado con efectos de colores al ritmo de la música: impecable. Ya para ese momento el público estaba lo suficientemente inyectado para corear Mirando de lado, Una línea de luz y saltar mientras Gil mezclaba y Omar se lucía en la batería.

Y Gil sacó una trompeta….y empezó a sonar Soun da mi primer amor, hermoso. “Griten con huevos Costa Rica”, “estupenda bienvenida, gracias por hacérnosla pasar tan bien” decía el vocalista. Así fueron pasando una a una las piezas mostrando en cada una de lo que son capaces de hacer, haciendo un recorrido desde su primer disco homónimo del 2002 hasta su más reciente material Barracuda del 2008.

Es lindo ver a los músicos inyectados, disfrutando en el escenario y el público insaciable en la pista de baile. Ulises con el acordeón, Omar en una batería con muchísima fuerza y César subido sobre los amplificadores con el bajo. Y luces, más luces.

Cerraron con Coqueta, pero claro no faltó el otra y salieron nuevamente los mexicanos a tocar 3 piezas, entre ellas Presidente, con la que Gil terminó en el suelo. Luego empezó la la la la la la la, una calavera en la pantalla y saltos, muchos saltos. A dónde van los muertos fue la despedida de Kinky, la canción con la que cerraron la gira de este año.

No fue un estadio lleno, no fueron miles de personas, no fue el sonido digno de un Glastonbury, pero fue un buen sabor en la boca, oídos satisfechos, pies cansados, garganta seca y ropa impregnada de cerveza.

Fue Kinky. Lo que el Jarkor fest no pudo hacer. Lo que mucha gente quiere seguir viendo.


Acá algunas futuras sugerencias: Zoé, Plastilina Mosh, Los dynamite, Sussie 4.....

domingo, 21 de noviembre de 2010

Skatedra y política

No podía ir al Skatedra, aunque no me faltaban las ganas. Ya me hacía falta un concierto grande, después de que la fallida visita de Limp Biskit me dejó con las ganas de gritar Rollin’ y el Jarkor Fest, jarkor nunca se hizo. Entro ayer a facebook para encontrarme con que habían cancelado el evento, que fue un recurso de amparo, que problemas con los permisos… qué cagada fue lo que pensé, malditos vecinos incómodos, mala suerte con los conciertos de este año. Otra vez más gente enojada, reclamando plata, con las ganas de chivo.

Sin embargo, abro hoy el periódico y me encuentro con las declaraciones del presidente del Concejo Municipal de Heredia “Este tipo de conciertos son incompatibles con la política que queremos para el cantón, para la juventud. Los que van a estos conciertos de música moderna, de pelos largos, salen en el mejor de los casos alcoholizados y otros drogados, y esto da pie a disturbios”.

Entonces ¿qué es una política compatible con el cantón? Jóvenes con pelo corto. Se habla de espacios de recreación, de formas de expresión, de que falta más arte en los colegios, pero no se hace más que cerrar estos espacios. Qué más bonito que estar en un concierto entre una multitud coreando a todo pulmón. Quedar ronco, con los pies adoloridos, con la ropa sudada, drogado de escuchar en vivo el disco que hemos reproducido miles de veces, que llevamos en el bolso a ver si la suerte nos regala un autógrafo. Eso para mi es juventud, arte. Porque estando ahí entre toda la gente, a nadie le importa si tenés el pelo largo o de donde venís, importa si la guitarra suena bien o si van a tocar tal pieza.

Pero no, la política de la municipalidad es seguir creando estereotipos, construir una pared más alta y dura para los que nos gusta la música, seguir pisoteando al artista nacional, tachándolo de revoltoso. Porque claro el Ska causa disturbios, el Metal hace a los jóvenes agresivos, el rock es la principal causa de las drogas. La música es el problema más grave de Costa Rica.

Muy fácil encontrar el culpable y señalar, sigamos haciendo de la política una pirámide vertical, donde una firma es más poderosa que las masas. Porque cancelar conciertos es la solución a los problemas de la juventud costarricense… ah y no se les olvide ir a votar a las elecciones municipales.

domingo, 25 de abril de 2010

Flashback: Korn y P.O.D



Uno podría hacerse una biografía musical. Los discos que lo marcaron por meses, por épocas; los cassettes que compró y que después ya no le servían con la grabadora que sólo reproducía CD’s. Los top 10 de MTV, que uno veía cuando llegaba del cole. Y por ahí de sexto grado entre el Conspiracy of One de The Offspring y el Hybrid Theory de Linkin Park, uno también coreaba Rollin’, Falling Away from me y Alive.

Claro los discos se empolvan, los ipods se llenan y de vez en cuando el Shuffle play lo sorprende a uno con alguno de esos temas viejos. Sorpresa mayor cuando le dicen que 2 de esas bandas de culto de adolescente noventero vienen para Costa Rica.

Pre-concierto. Los músicos llegaron el viernes. Korn en una conferencia de prensa, breve, brevísima, que me hizo pensar que los que deberían estar ahí haciendo preguntas son los fans, gente que sabe de las bandas, un periodista a lo Almost Famous y no la prensa ignorante de este país. Fuimos al estadio y ahí estaba la tarima armada, todo listo para el día siguiente.

El sábado temprano, hablamos con los muchachos de P.O.D en el Intercontinental, emocionados por tocar acá y listos para la firma de autógrafos (entrevista pronto en Mxi).

El Morera Soto, ya en horas de la tarde, con una gramilla, vacía y las graderías casi llenas. Fans con capas de colores encima de las camisetas negras.

El concierto empezó puntual, Malak, Akasha y Desnuke dieron la talla.

Boooom. P.O.D entró con fuerza, con Sonny Sandoval carismático, que no desperdició la oportunidad de proclamar su fe en el escenario; en la mañana nos habían dicho en entrevista, “We are not ashamed of what we believe in, so what?”.
Una hora y quince minutos aproximadamente, duraron en el escenario. Cumplieron, pero en lo personal me quedaron debiendo Will You y Goodbye for now.


R u Ready. Llegó la hora del plato fuerte, que se hizo eterna mientras le hacían prueba de sonido a la batería de Ray. Y se apagaron las luces, empezó a sonar 4U y la manta negra con Korn en blanco se empezó a alzar. Salieron Ray, Munky, Fieldy y Jonathan (que no había tenido ningún contacto con la prensa ni los fans) y nos devolvimos varios años atrás, y vaya regreso.

Korn no había muerto, son uno de los grandes y lo demostraron. La gente gritó, se conectó y terminamos (porque me incluyo) brincando al ritmo de Did my time, Freak on a Leash y el resto del repertorio.

A pesar de la asistencia que dejó mucho que desear, los que fuimos presenciamos un excelente show, con un Encore que incluyó gaita y la increíble Got the life.

Al día siguiente quedan a parte del dolor de pies y el zumbido en los oídos, las ganas de revivir esos hits en suelo tico, queridas productoras, ¿será que revivimos a Blink 182, Papa Roach, Crazy Town…?

Setlist:

  1. 4U
  2. Dead bodies everywhere
  3. Coming Undone/We will rock U
  4. Here to stay
  5. Falling Away from me
  6. Oildale
  7. Somebody Someone
  8. Did my time
  9. Throw me away
  10. Helmet in the bush
  11. Solo de Fieldy
  12. Freak on a leash
  13. Good God
  14. Blind
ENCORE:
Shoots and ladders
Clown
Got the life

Escrito por: Camila Salazar

jueves, 2 de julio de 2009

¡La vela de mi corazón!

¡Vamos, vamos La Vela, vamos La Vela de mi corazón! Así cantaba la gente con ansias esperando a que los uruguayos de la La Vela Puerca empezaran a tocar. Después de que hubiera cancelado su presentación en el país del 12 de mayo y que muchos fans quedaran con las ganas, La Vela llegó Costa Rica este 1° de Julio, para cerrar la gira de su último material El Impulso.

El Latino Rock café fue el lugar de reunión. A las 9:25 salió al escenario La Milixia y aunque el bar aún no estaba lleno, con su ska empezaron a calentar los ánimos y unos cuantos se pusieron a bailar. La banda aprovechó para estrenar dos piezas Soldado y Mirada al cielo, bien recibidas por el público, que explotó cuando cerraron con Ska calle memoria, donde un fan se subió al escenario a corear con Donovan.

Esimple, fue la otra banda nacional encargada de abrir, que aunque tenía tiempo de no tocar en vivo, dejó un mal sabor de boca con una presentación con poca energía. Y no es que Esimple suena mal, pero después de una dosis de ska y con La Vela a unos pocos minutos de empezar, la gente no estaba con ánimos de este rock alternativo de los heredianos.

Mientras los técnicos revisaban los detalles finales, ya el lugar estaba lleno, no faltaban las camisetas de la Vela originales y hasta caseras. Fue entonces cuando estalló Doble filo, y empezó el baile y la fiesta. ¿Quién les va a exigir?, como decía la canción, una banda consolidada que en vivo explotó. Siguieron con Haciéndose y Atar, para llevar la adrenalina al 100%.

Sebastián (el enano) saludó y el público vitoreó. ¡Como que La Vela Puerca tenía más seguidores en Costa Rica de los que se esperaban! La gente coreó las canciones, que fueron un recorrido por los 4 álbumes de la banda. Clones, Caldoprecoz, Clarooscuro, Colabore, Por la ciudad, fueron algunas de las que tocaron. Los fans con la energía al tope, sacaron hasta una sombrilla y brincaban y brincaban.

El primer cierre fue con Llenos de magia, con la que los uruguayos se despidieron. Y se vino el “otra, otra, otra”, y de verdad que tocaron otras. Salió el enano sin camisa y empezó a sonar Zafar, su gran clásico el Viejo, un excelente cover de La polla de la canción Radio Crimen, para luego cerrar con El profeta. Parecía que ya enserio se nos iban.

¡Vamos, vamos La Vela, vamos La Vela de mi corazón! Cada vez más fuerte comenzaron a gritar los fans y en menos de cinco minutos salió La Vela Puerca con una balada suave, “tenemos tiempo de no tocar esta”, dijo el Enano. Y luego dijeron adiós definitivo con El ojo moro.

La gente aplaudió entre el sudor, los gritos y gargantas afónicas, más que satisfechos luego de haber escuchado 25 temas de estos uruguayos. Los de la Vela también habían quedado contentos, ¿qué les faltó de esta visita a Costa Rica?, les preguntamos Amy y yo al Madril (bajo) y Rafa (guitarra) al final del concierto, “la playa” dijeron entre risas y se despidieron con un Pura Vida.


Más fotos Aquí

*Vea pronto en Mxi especial del concierto.

viernes, 19 de junio de 2009

Concierto Pre-Rainforest Aid: Akasha + Evolución + Raposo + Before the fall

En Mxi nos tomamos enserio lo de jueves de chivo y me fui para el Latino Rock Café al concierto Pre-Rainforest Aid, festival que se va a celebrar en Osa este fin de semana.

De invitados estaban Before the Fall desde Texas, con un sonido que describieron como “rock, pop, metal, punk y una mezcla entre todas sus influencias”, a mi me sonó a ese rock pegajoso con uno que otro grito en los coros, no muy innovador pero que a fin de cuentas suena bien.

La otra banda del extranjero fue Raposo, con un sonido mucho más bailable, que llamaron “dance-rock/techno”. Le pusieron bastante energía en vivo, el cantante con una camiseta de Evolución, hasta se lanzó del escenario para sacar a bailar a la gente que estaba de pie. Rollercoaster ride y 21st century, fueron algunas de las piezas que tocaron.

Las dos bandas se llevaron sus aplausos, y el Latino, aunque no abarrotado de gente estaba esperando a Akasha y Evolución.

“Buen rock y muchas ganas” fue lo que me dijo Mauni que podíamos esperar del show. No decepciona Akasha en vivo, con una presentación enérgica. Ya con Estatuas de sal, no faltó más de uno frente al escenario coreando con Julio. Se echaron como once piezas entre las que escucharon Ojos bien abiertos, del nuevo material, Día Gris, viejas como Ángel, y la que no podía faltar Descriptar.

Queda esperar el DVD, que según Nara estará saliendo por ahí de Agosto en un concierto “muy exclusivo” con una gran producción.

Ya para cerrar la noche se vino Evolución, que ya hablan por sí solos. Empezando con Dígalo, tocaron 16 canciones, repasando sus éxitos y complaciendo al público. Uno de los grandes de la escena nacional, que matiza a un público que no se queda callado cantando sus temas.
1. Dígalo
2. Para ser feliz
3. Campo Abierto
4. Así
5. No me diga que no
6. Supercaína
7. Toda mi compañía
8. San Valentontín
9. Voy por ella
10. Superhéroe de su propia compañía
11. Codehína
12. Del mar
13. Droga
14. El psicópata
15. Misterios y pasiones
16. Ni vengo ni voy


En fin fue un buen concierto, tranquilo, para pasar contento una noche de jueves, una pincelada de lo que la gente va a poder ver este fin de semana en Osa, en este festival Rainforest Aid sin fines de lucro que tiene como objetivo recaudar dinero para limpiar la reserva nacional.

domingo, 14 de junio de 2009

Le*Pop + Felipe Pérez - Dúo Mattellica

Como que los nombres y letras de las canciones de Le*pop de verdad se viven cuando las tocan en vivo. “Alucinar”, “No tengo calma”, “girls just wanna rock…”, “…imaginando acelerar…”. Se goza viendo a Lepop, se suda, se baila y el Jazz Café Escazú lo vivió este viernes.

Llegamos por ahí de las 8:15 con el lugar todavía vacío y muchas mesas con el rótulo de “reservado”, al parecer se iba a llenar. Puntual a las 9 salió al escenario Felipe Pérez, que con su guitarra acústica y material original en inglés, se ganó los aplausos del público y promete abrirse paso en la escena nacional. (acá pueden bajar el disco). Buenas letras, mi favorita Walkabouts.

Apareció Stella hablando en una pantalla y explicando la dinámica del concierto: sacar cámaras de foto, video y cuanto material audiovisual trajera la gente para grabar el show y luego hacer un video que va a ser publicado en Vuelta en U.

Luego vinieron los audiovisuales de Playground, con videos de Emanuel Horvilleur, Metric… mientras la gente se preparaba para el plato fuerte.

Califotoman fue la encargada de abrir, esta vez sin la participación de Sirius. Unos cuantos se pararon de la mesa hasta que Stella les (nos) dijo, “quiero que los que están bailando ahí, se vengan para acá al centro”. Cuestión momentos y nos fuimos a bailar frente al escenario, donde poco a poco los bailarines se fueron sumando.

3 pisos abarrotados y el repertorio de Le*pop intercalando sus éxitos con buenos covers, desde baladas de los 80’s como Time After Time, hasta eletropunk (por llamarlo de alguna forma) de Le Tigre con Decaptacon. Una que me gustó mucho fue Y con vos, que pocas veces la tocan y esta vez Felipe Perez se subió al escenario para acompañar a la banda.

Interesante el mix de Luis al final de una de las canciones donde le recordó a más de uno las canciones de infancia cantando “Estaba la muerte un dia dividi, sentada en su escritorio dobodo…”.

Increíble la energía, que inyectó a más de uno, hasta los que estaban en las mesas coreaban las canciones y se movían. Brincos, sudor y buena música.

Ya para cerrar se vino No tengo calma y literalmente ni Le*pop ni el público la tuvieron. El jazz fue mucho calor y se sintió todo lo que debe ser un concierto con esta banda nacional, que pocas veces decepciona en el escenario. Con aplausos se despidieron Kelso, Stella, Popeye, Luis y Mario y la gente les dijo adiós con un buen sabor de boca.

Según Stella, la fiesta aún no terminaba, porque se venía el Dúo Mattellica a seguir matizando a los bailarines. Sin embargo, nos pusieron a bailar sólo una pieza y después hubo problemas con los sonidistas y el Dúo decidió no tocar. Puntos menos, muchos puntos menos.

¿Qué quedó? Sin dudas un buen concierto de Le*pop, de todos modos, a eso fue a lo que vinimos. Falta ver que sale del material audiovisual recopilado en el que más de uno va a salir gritando y coreando.

sábado, 23 de mayo de 2009

Lo que bien se aprende no se olvida: Gandhi y Arigato No!



Porque Mxi se fue hasta la Antigua Aduana

“Antes de cruzar las fronteras hay que pasar por la Aduana” Ese fue el saludo que Luis Montalbert dio a sus fans reunidos para presenciar el estreno de su nuevo material Arigato No. Kurt Dyer fue el encargado de inaugurar la noche, tocando 5 piezas acústicas de su antigua banda NADA y una de su nuevo proyecto. Ya con el Universo es mío la gente empezó a corear y se sentían las ansias de escuchar a Gandhi.

Como a las 9:15 dejaron caer la tela roja que cubría al escenario y salieron los muchachos enérgicos con Arigato. Definitivamente esto fue “Empezar desde cero otra vez”, como nos dijo Federico en una entrevista antes del show. Un Gandhi con un sonido renovado, pero con la misma energía y cientos de seguidores ansiosos de música nacional y de calidad.

Vino Gran Ciudad y El Invisible, para recordar viejos tiempos de la banda. “No hay mejor manera de celebrar un cumpleaños” dijo Luis. Dibujos animados y La Herida, tema pegajoso del nuevo disco, que parece más bien de materiales anteriores. Mañana, dedicada al papá de Luis.

Con En el ático y Hacia adentro, el “inyecte” aumentó, la gente brincando y coreando las letras. Cada pieza era un show: luces al público, proyecciones en las pantallas y las actuaciones explosivas de Gandhi.

Estréllame, Simple, Mujer
y Ríe, temas del nuevo disco que en vivo suenan excelente. Para recordar viejos tiempos, Quisieras, un himno para los fans de Gandhi.

“¿Saben por qué seguimos haciendo esta vara? Por esta respuesta” Un público eufórico, lleno de energía, que no esperaba menos de uno de los grandes. “Si no estuvieran ustedes, no estaríamos aquí”.

Y es que dieron todo en el escenario, hasta a Massimo se le rompió un parche del redoblante y no dieron abajo, sino que Federico se lució en la guitarra mientras arreglaban los problemas técnicos. Volvieron enérgicos con Ondularte y un exitazo de su álbum Bios, Seca Roja Reja. Y cuando todos pensamos que esa había sido la última de Gandhi, trajeron los teclados para tocar Lo que más dolió, excelente balada de Arigato No.

Con Al son del del dolor y Señor caballero, no hubo nadie frente al escenario que no saltara y gritara los coros para despedir a Gandhi. Y después vino la típica “otra, otra” del público. “¡Cuidado no íbamos a volver!” dijo sarcástico Luis al regresar al escenario, para tocar junto a Kurt Dyer Rocket y cerrar con un cover de Led Zepelin A whole lotta love.

Un espectáculo verdaderamente increíble, las luces y el sonido, impecables. Una presencia escénica impresionante que no dejaron a nadie sentado. Unos fans que llevan Gandhi escrito en la garganta. De verdad que Luis, Federico, Massimo y Abel, entregaron todo y más en el escenario. Orgullosamente nacional.

Más fotos: aquí